martes, 12 de abril de 2011

¿PORQUE SE CONSUMEN DROGAS?

Todos los extremos en la vida pueden ser causas de caer en la drogadicción es la tesis que plantea Augusto Pérez en el segundo capítulo de su libro la juventud y las drogas. Augusto Pérez es el director de la corporación nuevos  Rumbos cuya misión es incentivar a los jóvenes a alejarse de las drogas, presentando una visión de los trastornos que estas ocasionan, explicando la magnitud del problema e invitando a los jóvenes a llevar una vida sana.
Una de las situaciones que tienden a confundir a los padres de familia y a los adultos en general, es la falta de explicaciones adecuadas sobre porque los jóvenes consumen sustancias que tienen efectos perjudiciales para la salud, que deterioran el comportamiento, afectan negativamente la capacidad de estudiar , trabajar y que dañan las relaciones interpersonales.
La juventud es una etapa en la cual las personas buscan experimentar la mayor cantidad de sensaciones posibles, para cuando llegue la adultez no tener el remordimiento de no haber vivido  suficientes experiencias acordes a su edad. Y aquí radica el problema la necesidad de los jóvenes de querer experimentar todo cuanto puedan los lleva a buscar anécdotas extremas las cuales encuentran muchas veces en las drogas. Por otro la lado los jóvenes apartados socialmente con una personalidad introvertida también es propenso a caer fácilmente en las drogas debido a que la soledad o la represión lo atormentan a tan punto de querer cambiar su monótona vida.
La economía y la religión son factores que en exceso y acudiendo a los extremos pueden introducir al joven en las drogas. “El exceso de bienestar económico, la pobreza pueden ser posibles causas de caer en la drogadicción”, la pobreza es un extremo triste que muchos jóvenes padecen, pues el hambre los conduce a buscar sustancias que disfracen esta terrible sensación, mientras que los jóvenes que viven en extrema  riqueza  pueden sentir la soledad o ausencia de seres queridos, buscando en la rumba y las drogas  el refugio a su situación. La religión mal manejada influye en que algunos jóvenes se introduzcan en las drogas, “La represión religiosa y la ausencia de valores también son posibles causas”.

Todos los extremos en la vida son malos, hay que saber encontrar un equilibrio. La drogadicción es un problema al que todos los jóvenes están expuestos pero depende de cada uno y de su fuerza de voluntad saber decir no. La presión social, los extremos económicos y religiosos, el sentimiento de soledad son las principales causas que llevan a los jóvenes a intorodurse en un camino equivocado, que en vez de mejorar su situación la empeora, que en lugar se solucionar un problema aporta uno mucho peor. La vida está llena de dificultades y por críticas que parezcan la droga no es una opción.

lunes, 11 de abril de 2011

LA DROGADICCIÓN, UNA ENFERMEDAD CRÓNICA

El consumo prolongado de drogas causa graves trastornos cerebrales. Actualmente la drogadicción es un problema común, cada  vez aumenta más  el número de consumidores, ya sea por influencia social o buscando tener placeres momentáneos que les permita alejarse de los problemas, pero desconocen que al introducirse en las drogas están ganando un problema aún más trascendental. El reconocido farmacólogo Jordi Camí público un artículo en la revista The New England Journal of medicine, la revista médica más citada en el mundo un artículo sobre las consecuencias catastróficas que las drogas traen consigo. Se especializó en la evaluación de los efectos del consumo simultáneo de diferentes drogas en humanos. Jordi Camí es profesor de la universidad  Pompeu Fabra de Barcelona, director general del Parque de Investigación Biomédica De Barcelona (España) y de la fundación Pascual Maragall. Los últimos veinte años ha centrado sus investigaciones en el campo de las neurociencias, particularmente en la farmacología del abuso de las drogas.
La identificación de las bases neuronales de la adicción ha sido uno de los principales avances científicos del presente siglo. Camí afirma “La exposición prolongada a las drogas de abuso produce efectos en los circuitos cognitivos y de recompensa” lo cual lo llevo a concluir que “la adicción debería ser considerada una enfermedad medica crónica”. El uso continuo de drogas ocasiona cambios cerebrales, estos se ven reflejados en la necesidad creciente de los consumidores de obtener cada vez una dosis mayor para sentir el mismo efecto, las drogas generan dependencia física (consumo compulsivo), la activación de los mecanismos cerebrales de recompensa y  la necesidad irresistible de consumirlas.
¿Por qué tantos millones de personas en el mundo, a pesar de conocer los efectos desfavorables de la droga, continúan consumiéndolas, fumando y bebiendo en exceso? La respuesta a este interrogante está en el cerebro, debido a que funciona como una cadena de impulsos los cuales se trasmiten rápidamente por todo el organismo en forma de señales; las drogas estimulan los mecanismos relacionados con el refuerzo positivo es decir genera sensaciones placenteras como la euforia a tal magnitud de eliminar momentáneamente las sensaciones desagradables que se percibían antes de haber consumido. Todas las drogas, ya sean euforizantes derivados del opio, relajantes provenientes de la nicotina, estimulantes provenientes del alcohol ocasionan un mismo efecto a nivel cerebral incrementan los niveles de dopamina y generando dependencia.

Existen pruebas de la existencia de la personalidad adictiva, es decir ciertos rasgos de la personalidad (por ejemplo, el gusto por el riesgo) favorecen la drogadicción, pero camí propone que esto no es más que una teoría la cual contraaurgumenta explicando que el hecho de que algunas personas tengan más riesgo a hacerse adictos que otras se encuentra en los genes. “El genoma puede ser modificado y los cambios que este sufra son heredados a la siguiente generación”, un ejemplo de esto se puede apreciar en los hijos de los alcohólicos pues son más propensos a hacerse adictos a la bebida que los hijos de padres sanos. Otro caso de personalidad adictiva se da en personas con enfermedades mentales como la esquizofrenia, la bipolaridad y la depresión compulsiva, estas personas son bastante vulnerables a la adicción, sobre lo cual camí aporta “Cuando una persona tiene dos problemas: enfermedad mental y drogadicción, es mucho más difícil de manejar desde el punto de vista médico”.

El consumo prolongado de drogas ocasiona graves daños en el organismo, no solo afecta la salud física, también influye en el comportamiento social y psicológico. La drogadicción es considerada precisamente por esos y más factores una enfermedad crónica que difícilmente tiene cura, debido a que genera una gran necesidad de consumir y el cuerpo requiere una cantidad cada vez mayor para sentir la misma sensación que se generó la primera vez que se consumió, cuando se cree se ha encontrado la salida a ese oscuro mundo que es la drogadicción aparece de nuevo la ya nombrada dependencia. El consumo de estas sustancias no se justifica, vivir un momento placentero no vale ganarse una vida entera de sufrimiento, de desesperación, de impotencia.  Las drogas no solucionan los problemas por el  contrario proporcionan a las personas que las consumen un problema mucho mayor que difícilmente tiene solución.
Lina Fernanda Torres.