Todos los extremos en la vida pueden ser causas de caer en la drogadicción es la tesis que plantea Augusto Pérez en el segundo capítulo de su libro la juventud y las drogas. Augusto Pérez es el director de la corporación nuevos Rumbos cuya misión es incentivar a los jóvenes a alejarse de las drogas, presentando una visión de los trastornos que estas ocasionan, explicando la magnitud del problema e invitando a los jóvenes a llevar una vida sana.
Una de las situaciones que tienden a confundir a los padres de familia y a los adultos en general, es la falta de explicaciones adecuadas sobre porque los jóvenes consumen sustancias que tienen efectos perjudiciales para la salud, que deterioran el comportamiento, afectan negativamente la capacidad de estudiar , trabajar y que dañan las relaciones interpersonales.
La juventud es una etapa en la cual las personas buscan experimentar la mayor cantidad de sensaciones posibles, para cuando llegue la adultez no tener el remordimiento de no haber vivido suficientes experiencias acordes a su edad. Y aquí radica el problema la necesidad de los jóvenes de querer experimentar todo cuanto puedan los lleva a buscar anécdotas extremas las cuales encuentran muchas veces en las drogas. Por otro la lado los jóvenes apartados socialmente con una personalidad introvertida también es propenso a caer fácilmente en las drogas debido a que la soledad o la represión lo atormentan a tan punto de querer cambiar su monótona vida.
La economía y la religión son factores que en exceso y acudiendo a los extremos pueden introducir al joven en las drogas. “El exceso de bienestar económico, la pobreza pueden ser posibles causas de caer en la drogadicción”, la pobreza es un extremo triste que muchos jóvenes padecen, pues el hambre los conduce a buscar sustancias que disfracen esta terrible sensación, mientras que los jóvenes que viven en extrema riqueza pueden sentir la soledad o ausencia de seres queridos, buscando en la rumba y las drogas el refugio a su situación. La religión mal manejada influye en que algunos jóvenes se introduzcan en las drogas, “La represión religiosa y la ausencia de valores también son posibles causas”.
Todos los extremos en la vida son malos, hay que saber encontrar un equilibrio. La drogadicción es un problema al que todos los jóvenes están expuestos pero depende de cada uno y de su fuerza de voluntad saber decir no. La presión social, los extremos económicos y religiosos, el sentimiento de soledad son las principales causas que llevan a los jóvenes a intorodurse en un camino equivocado, que en vez de mejorar su situación la empeora, que en lugar se solucionar un problema aporta uno mucho peor. La vida está llena de dificultades y por críticas que parezcan la droga no es una opción.